Guabirá volvió a fracasar en la Copa Sudamericana y no hay otra lectura posible. El fútbol actual exige planificación, consensos y estructuras de trabajo claras. El modelo presidencialista, donde las decisiones deportivas recaen principalmente en una sola persona, parece haber quedado atrás, especialmente cuando se trata de elegir a los futbolistas que integran el plantel. Esa tarea debería estar respaldada por un equipo de profesionales conocedores del fútbol.
El club azucarero repitió la misma historia de sus últimas participaciones internacionales: una eliminación en partido único de la Copa Sudamericana. Durante los 90 minutos frente a Independiente, el rendimiento futbolístico fue una decepción que terminó desalentando tanto a los hinchas como a extraños.
En ese contexto, el modelo de gestión deportiva que viene aplicando Rafael Paz parece haber llegado a su límite. El fútbol moderno exige actualización permanente y la incorporación de personas capacitadas en diferentes áreas del ámbito deportivo. La estructura deportiva del club es, precisamente, uno de los aspectos que más interrogantes genera, ya que desde hace tiempo no logra encontrar el rumbo adecuado.
De cara a la próxima temporada, Guabirá deberá mejorar su proceso de contratación, especialmente en la elección de jugadores extranjeros, un aspecto clave cuando se compite a nivel internacional. En el plano local, dentro del limitado contexto del fútbol boliviano, el equipo puede mantenerse en la lucha por los primeros ocho lugares, pero ese objetivo parece insuficiente para un club que aspira a ser competitivo fuera del país.
Por ahora, Guabirá intenta recomponerse tras la eliminación. El plantel continuará trabajando y buscará disputar algunos partidos amistosos en los próximos días con la mira puesta en la División Profesional 2026. Además, el club tiene un margen reducido para realizar modificaciones en su plantilla, a menos que decida rescindir contrato con algunos de los jugadores extranjeros que llegaron como refuerzos y no lograron marcar diferencia.