El entrenador Leo Egüez asumió el desafío de reanimar al primer plantel de Guabirá, luego del golpe que significó la eliminación frente a Independiente de Sucre en la Copa Sudamericana. El nuevo estratega reconoce que el grupo llega afectado, pero confía en que el equipo podrá recuperarse en lo anímico y deportivo.
“Hay un grupo golpeado en lo anímico y emocional, pero con ganas de levantarse y empezar nuevos comienzos en busca de objetivos importantes”, afirmó Egüez.
La propuesta futbolística del entrenador apunta a un equipo protagonista cada vez que salte al campo. Por ello, en los primeros entrenamientos ha puesto especial énfasis en el trabajo táctico y en la ocupación de espacios para presionar al rival.
“Trataremos siempre de ser muy ofensivos, buscar jugar mucho en la zona del rival; para eso intentaremos ocupar todos los espacios posibles que generemos”, explicó el técnico.
En lo estratégico, Egüez maneja dos sistemas base: el 1-4-4-2, una estructura más equilibrada y clásica, que permite solidez defensiva y proyección por las bandas; y el 1-4-3-3, un esquema naturalmente más ofensivo, caracterizado por tres delanteros y presión alta para controlar el juego y atacar con mayor volumen.
Como parte de la preparación, Guabirá disputará un partido amistoso este sábado ante Royal Pari en la ciudad de Montero, duelo que servirá para comenzar a plasmar la idea futbolística del nuevo cuerpo técnico.