Gerónimo Govea empieza a consolidarse como uno de los nombres habituales en las convocatorias de la selección boliviana absoluta. A pesar de sus apenas 17 años, el arquero uruguayo nacionalizado boliviano se perfila como una de las grandes apuestas a futuro en el arco de la Verde.
Con sus 1,91 metros de estatura y buenas condiciones bajo los tres palos, el joven guardameta ha comenzado a llamar la atención del cuerpo técnico, que lo sigue de cerca en este proceso de renovación del combinado nacional.
En esta convocatoria, Govea llega como tercer arquero del plantel, desplazando a Rodrigo Banegas y ubicándose por detrás de los experimentados Carlos Lampe y Guillermo Viscarra, quienes lideran actualmente la portería del equipo nacional.
El joven portero se hizo conocido en el plano nacional tras su destacada actuación con la selección boliviana Sub-17 en el Mundial de Catar 2025, torneo en el que mostró personalidad, reflejos y seguridad bajo el arco.
Su rendimiento en esa cita internacional no pasó desapercibido y despertó incluso el interés de Uruguay, país donde nació, que intentó repatriarlo para sumarlo a sus selecciones juveniles.
Sin embargo, el proyecto deportivo que le presentó la Federación Boliviana de Fútbol y el cuerpo técnico de la Verde terminó inclinando la balanza a favor de Bolivia, donde ven en él a un arquero con enorme proyección.
La idea del entorno de la selección es blindarlo y acompañar su crecimiento deportivo, dándole experiencia progresivamente en el entorno de la selección absoluta.
Por ahora, Govea fue convocado como tercer arquero para el repechaje, pero su presencia en el plantel apunta a que siga acumulando experiencia y madurez con la mira puesta en consolidarse, en el futuro, como el arquero titular de Bolivia.