Gerónimo Govea vivió el domingo uno de los momentos más importantes de su joven carrera al debutar con la selección boliviana absoluta en el amistoso disputado en Chincha ante Perú, encuentro que terminó con derrota por 2-0.
El arquero, de apenas 17 años, nacido en Uruguay y con nacionalidad boliviana, mostró personalidad, solvencia y temple bajo los tres palos, dejando una imagen positiva en su primera presentación con la Verde mayor.
Durante gran parte del partido fue exigido por el ataque peruano y respondió con seguridad, controlando los tiempos, evitando rebotes y resolviendo con criterio en situaciones de riesgo.
Sin embargo, en los minutos finales el marcador se abrió. En el primer tanto, un remate lejano se desvió en un defensor y dejó descolocado a Govea, que no pudo reaccionar a tiempo para evitar la caída de su arco.
El segundo gol llegó un par de minutos después, tras un centro raso que fue bien conectado por el delantero peruano dentro del área, haciendo estéril cualquier intento del guardameta boliviano.
Govea ya había dado muestras de su proyección en el Mundial Sub-17 de Catar, donde fue una de las figuras de la Verde juvenil, rendimiento que le permitió ganarse un lugar en la convocatoria de la selección absoluta, beneficiado además por la ausencia de Carlos Lampe, Guillermo Viscarra y Rodrigo Banegas.