Nacional Potosí confirmó su presencia en la siguiente instancia de la Copa Bolivia luego de empatar 1-1 ante Oriente Petrolero en el estadio Real Santa Cruz. El equipo de Leonardo Égüez supo resistir en los momentos más complicados del compromiso, especialmente tras la expulsión de Núñez en la primera mitad, y terminó celebrando una clasificación que refuerza su ambición de pelear por un torneo internacional.
Tras el partido, Égüez analizó un duelo que comenzó cuesta arriba para su equipo. “Hasta antes de la expulsión de Núñez teníamos el partido controlado, pero lastimosamente nos madrugaron con un gol de camerinos; entramos desconcentrados”, afirmó. Para el técnico, ese golpe temprano obligó a reorganizar el planteamiento en plena competencia.
Pese a las dificultades, Nacional reaccionó con carácter. “Luego fuimos superiores con la pelota, dominamos el juego y generamos varias situaciones claras. Incluso nos anularon dos goles. A pesar de la expulsión, no bajamos la guardia y demostramos mucha actitud y hambre de gloria”, añadió Égüez, resaltando la determinación de sus dirigidos.
En el complemento, el técnico visitante modificó el sistema para encontrar soluciones ofensivas, lo que derivó en un equipo más agresivo. “Cambiamos el esquema y empezamos a generar más espacios. Al contragolpe pudimos liquidar el partido, pero no estuvimos finos”, reconoció.
Finalmente, Égüez dedicó unas palabras a Oriente, club donde se formó como entrenador. “Le tengo mucho respeto; soy de la casa. Pero esto es fútbol y hoy me tocó defender a Nacional. Ahora toca disfrutar y pensar en el próximo rival. Tenemos la obligación de alcanzar un torneo internacional”, expresó, dejando claro que la motivación del plantel sigue intacta.