¿Quiere recibir notificaciones de alertas?

Clasificados

Tiene en estado crítico a su madre, perdió a su esposo y a su suegra por Covid-19 y ella también dio positivo; el drama de una enfermera de Montero

Sabado, 16 de mayo de 2020 a las 16:00

Por Redacción

Teresa Núñez es uno de esos casos con los que el virus se ensañó. Actualmente, se encuentra confinada en su casa, sin poder asistir a su progenitora, que está a la espera de que se habilite el centro de tercer nivel, el lunes 18 de mayo, para ser trasladada

El 30 de abril falleció su compañero de vida y el 7 de mayo su suegra, ambos por coronavirus. Hoy ella se encuentra confinada en casa por el mismo mal, comiendo sola, y deseando atender a su progenitora, internada en el hospital Alfonso Gumucio Reyes, con oxígeno, pero sin ser intubada, a pesar de que la saturación de oxígeno no pasa de 85 (lo más alto que ha llegado).

A Teresa Núñez Melgar, enfermera auxiliar de maternidad en el Gumucio, ser parte del personal de salud le está costando caro. Además de los dos fallecidos y su madre enferma, tiene con Covid-19 a su hermana y a su nieto de dos meses; no tiene certeza del estado de los demás, pero al presentar alguna sintomatología su hijo, lo medicaron por si acaso , ya que no accedieron a un análisis.

Para su esposo no encontraron espacio cuando se puso delicado, y lo mismo está ocurriendo con su mamá, que en una condición crítica se encuentra solo con un tubo de oxígeno. Prometieron llevarla, el lunes 18 de mayo, cuando se habilite, al hospital de tercer nivel de Montero, pero Teresa no cree que su madre resista hasta entonces. 

"Mi mamá está grave, sus pulmones están bien comprometidos, no va a aguantar mucho, me he metido eso a la cabeza para no tener esperanza, porque así como van las cosas no veo luz al final del camino. Soy de contrato, no tengo seguro, usamos el SUS. Prefiero resignarme, mis hijos se desesperan y no pueden ni darme un abrazo. Veo que no hay ayuda y se conforman con decir no hay , qué más puedo hacer, dice sumergida en llanto.

Para Teresa, cuando acabe su aislamiento, dejar de trabajar en el sector salud, a pesar del riesgo, no es una posibilidad, ni siquiera por todo lo que le tocó vivir. Vivo de mi trabajo, peor ahora que no hay mi esposo, dígame que más puedo hacer, no me queda de otra, tengo que sacar adelante a mis hijos, el de 19 años está estudiando recién, también tengo una niña en el colegio, tengo por quién seguir", sostiene.

¿Quiere recibir notificaciones de alertas?

Las notificaciones están desactivadas

Para activar las notificaciones: