El ministro de Gobierno, Arturo Murillo, atribuyó a una “acción política” los bloqueos que se registran en Cochabamba y El Alto, que demandan la conclusión de la cuarentena por Covid-19 y la realización inmediata de las elecciones generales. “Es una acción política, es cuestión de dinero, chantajes, extorsiones que le hacen a la gente”, dijo la autoridad en conferencia de prensa, asegurando que se optará por el diálogo antes que instruir la intervención de la Policía Boliviana. Actualmente persisten las protestas en las carreteras que unen a La Paz con Copacabana y Oruro, mientras que en la zona sur de Cochabamba sigue cortado el ingreso al botadero, ocasionando que la basura se acumule en la ciudad. “Nosotros no vamos a entrar en el juego de la violencia, pero tampoco vamos a permitir que ahoguen el país, no estamos haciendo ninguna acción violenta y está dando resultado el diálogo, porque han bajado los conflictos que se estaban queriendo dar”, acotó Murillo.