La población de Guarayos, provincia de Santa Cruz, optó por instalar altares para conmemorar el Viernes Santo. Ante la pandemia del Covid-19, que obliga a millones de personas del mundo a permanecer en sus casas, los católicos se dan modos para celebrar esta fecha.
En muchos hogares se armaron altares y a su alrededor se reflexionó sobre la última cena, siguiendo la misa que ofició el padre Edwin Quispe, párroco de Ascensión.En el momento de la comunión, el jefe del hogar tomó un pedazo un pan y lo distribuyó entre los miembros de la familia.“Esta es la primera vez, en los casi 80 años que tengo, que participo de esta experiencia; si estamos separados por esta enfermedad, pero nos unimos por la fe, dijo Miguel Cuñanchiro Castro, quien compartió la Santa Cena con sus hijos y nietos, en su casa del barrio La Misión.Lo mismo ocurrirá con el Vía Crucis y el domingo de resurrección, indicó.