El Gobierno panameño reabrió este sábado las playas al turismo, tras siete meses cerradas para evitar la propagación del nuevo coronavirus, y pese a que el país presenta el mayor número de contagios por Covid-19 de Centroamérica. “¡Desde febrero más o menos no venía y venir a la playa para nosotros es maravilloso”, clamó Andrea Rincón, una venezolana residente en Panamá. “Siempre venimos en familia y tener tanto tiempo que no veníamos... nos estamos recargando de energía full”, agregó Rincón en la playa de Farallón, en el Pacífico, a unos 120 kilómetros al suroeste de Ciudad de Panamá. Sin embargo, solo se puede acceder de 6:00 a 15:00 (hora local), con mascarilla, y en grupos familiares de un máximo de siete personas, que no podrán tomar bebidas alcohólicas. Además, quien dé positivo por Covid-19 será retenido y sancionado. El Ministerio de Salud anunció en un comunicado que durante la jornada desplegó diferentes operativos para constatar el cumplimiento de las normas. “Mi hijo nos levantó a las seis (de la mañana), porque quería venir a la playa”, indicó a la AFP, con sombrero y gafas de sol, el panameño Alexis Pineda. “Nos sentimos muy contentos de que hayan reabierto las playas y ojalá, Dios quiera, que vayan bajando los casos para que podamos seguir disfrutando de todos estos ambientes”, añadió.