Los empresarios benianos se declaran en emergencia y advierten de una posible recesión y quiebra de empresas de todos los tamaños, si el Gobierno no traza un plan para aliviar la deteriorada salud financiera de las unidades productivas, profundizada por la pandemia.Desde la Federación de Empresarios Privados de Beni, su presidente Jorge Núñez Del Prado, afirmó que la situación del sector privado es dramática y que si el Gobierno no acelera un plan económico ‘serio’ a corto, mediano y largo, en coordinación con el empresariado de cada departamento, el país se encamina a una recesión que, a su juicio, va durar mucho tiempo y que impactará en la desocupación de miles de trabajadores y en la quiebra de empresas micro, pequeñas, medianas y grandes.
Hizo notar que hay muchas compañías que están con cero flujo de caja y han dejado de pagar sus cuotas a las casas comerciales. Denotó que a pesar de la postergación de pago de los créditos bancarios, el interés seguirá acumulándose. “Para colmo, la cadena agropecuaria está con extrema dificultad para operar debido a las trabas que pone el Ministerio de Gobierno para circular, y peor en esta época de cosecha de caña de azúcar y granos y nacimiento de terneros. El sector necesita repuestos, máquinas, mecánicos, insumos veterinarios, fertilizantes, etc. ¿Cómo comprar un repuesto para un tractor que tiene que cosechar 2.000 hectáreas de maíz si la casa comercial esta cerrada?, reflexionó. Es un caos total”, reflexionó el dirigente empresarial, al lamentar -en su criterio- la falta de orden y de planificación del Gobierno en todas las medidas que toma.Núñez Del Prado agregó que la pandemia del Covid-19 es un ‘durísimo’ golpe al sector empresarial privado de Bolivia. “Mientras en Estados Unidos y Europa los gobiernos ayudan económicamente de muchas formas a este sector, en Bolivia el empresariado está solo. Por ejemplo, el Gobierno estadounidense entregará $us 80 billones a las aerolíneas. “Aquí a Amaszonas y Ecojet nadie les entregará nada. No hay cómo se salven”, puntualizó.