El 10 de noviembre, el día que Evo Morales renunció a la presidencia de Bolivia, a las casas de la periodista Casimira Lema y del rector de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), Waldo Albarracín, alguien les prendió fuego. Eran horas de zozobra y terror que se vivían en el país; la investigación preliminar apuntaba a afines al Movimiento Al Socialismo (MAS) como los presuntos responsables. Quince días después de esta jornada aciaga, la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) de La Paz, aprehendió a la persona que, supuestamente, provocó el incendio. Según el informe policial, al que tuvo acceso la Agencia de Noticias Fides (ANF), agentes de la Dirección de Análisis Criminal e Inteligencia (DACI) dieron con el paradero de Omar M. S. luego de que su cédula de identidad fuera hallada entre los escombros de la casa de Albarracín.